He decidido mostrar como metáforas visuales de mi proyecto tres fotografías de distintos momentos en el aula, con un breve mensaje-pregunta.
Lo de la pregunta, me lo sugirió uno de los mentores cuando mostré mi proyecto. Pensando en el tema, he decidido pensar en tres preguntas que provoquen una reacción en el alumnado.
El proyecto que propongo se basa esencialmente en la manipulación. A partir de un ambiente y unos materiales tan reales como nuestros escasos recursos económicos nos permiten, queremos dar la oportunidad de "manipular", "investigar", proponer", "cambiar",...
Nada más provocador para cualquier niño o niña que jugar. Seremos los protagonistas de un juego de roles, en los que nos convertiremos en vendedores, compradores, empresarios, mamás, papás, camareros, cocineros, etc.
Es una pregunta a la que en nuestro cole no necesitamos una respuesta. Gracias a nuestras características, gozamos de una fantástica mezcla intercultural dentro de cada clase. El número de alumnos por clase, nos da también multitud de ocasiones para mezclarnos entre distintos niveles.
Os invito a mirar esta fotografía y buscar al niño con necesidades.
Mejor aún, os invito a volver a mirarla y encontrar al que no las tenga.
MI PRÁCTICA COOPERATIVA:
He pensado reflexionar este aspecto también como respuesta a una pregunta: "¿Practico la cooperación?"
Antes tres preguntas, ahora, tres respuestas:
a) No tanto como debiera.
Por poner una excusa, mi especialidad (PT), supone por lo general un trabajo específico, individualizado y eminentemente directivo. Sin embargo, cuando pienso en ello detenidamente me pregunto dónde está escrito que deba ser así.
A través de mi empeño por entrar cada vez más en el aula ordinaria, he empezado a cooperar más en el terreno profesional con mis compañeras. Hasta el momento, daba orientaciones que nadie seguía, intentaba compaginar mi trabajo en el aula de apoyo con el ritmo de la clase en cuestión etc, Sin embargo, hasta que no me he metido de lleno en el aula, no he podido comprender el verdadero significado de cooperar. En este momento, para mi cooperar es incluirme en la acción, echar una mano a lo que sea que ocurra, ir sugiriendo nuevas metodologías, aprender de la compañera, discutir pero de verdad, sobre el terreno.
En esta inmersión, también he puesto en prácticas técnicas de colaboración con el alumnado, ya que para mí el tener un grupo completo es todo un lujo. He podido cerciorarme de los mejores alumnos tutores para mis alumnos con NEE, he podido buscar habilidades en estos últimos que los hagan ser modelo también para el resto.
b) Más de lo que me dejan.
No es el caso de mi aula, en la cual las mesas deberían tener ruedas. Sin embargo, aún cuesta en el resto de las clases mover esas silla clavadas al suelo, hacer ver que el ruido ambiental no es sinónimo de inatención, empoderar a una alumna que aún no sabiendo restar con llevadas, es capaz de hacer la portada de la mezquita de Córdoba más alucinante y que puede valer para su equipo un diez en presentación. Aún me cuesta.
c) Peor de lo que me creía.
Este punto crítico hacia mi persona os lo debo a vosotros y vosotras, compis de MOOC. Hasta el momento había realizado muchos proyectos (o eso es lo que creía). Al ver las maravillas que haceis, no tengo más que quitarme el sombrero y reconocer: ¡Y yo creía que era la que más trabajaba!
El empezar en este MOOC me ha hecho reflexionar en la baja fundamentación de mis propuestas anterirores, que, no digo que no fuesen chulas, pero ¿cuánto me falta por aprender, madre mía!



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